La pasada semana, un prestigioso despacho de
abogados me solicitó un informe sobre el prestigio social en la red de
uno de sus clientes. Fui a diferentes buscadores (Google, Yahoo!, Bing,
etc.) y busqué el nombre del cliente del despacho y encontré de él
una multa sin pagar y numerosos artículos que tenía publicados sobre
su actividad profesional en la universidad, tesis doctorales sobre
diversos tipos de energías renovables y economía social. Me sorprendió
encontrar, asociada a su nombre, información relativa a que era un
moroso, que no pagaba unos servicios prestados a un proveedor de
cubiertas de tejado.